El presidente de Colombia, Gustavo Petro, pidió este jueves a la Fiscalía que investigue a su hermano y a su hijo mayor por supuestas reuniones en cárceles donde, según algunas versiones, estarían haciéndose pasar por miembros del Gobierno para dar beneficios a cambio de información.
Según Petro, al llegar a la Presidencia hizo un “compromiso con los colombianos y colombianas” y debe ser “leal al voto” depositado. Por ello, y según la “información que se rumorea en la opinión pública”, pidió al fiscal general “adelantar todas las investigaciones necesarias y determinar posibles responsabilidades” sobre su hermano Juan Fernando Petro y su hijo Nicolás Petro.
En los últimos meses se conoció la existencia de un supuesto “cartel de abogados” que estarían entrando en cárceles para otorgar a narcotraficantes beneficios o incluso pedirles dinero a cambio de incluirlos en la “paz total” del Gobierno.
“Unos pocos abogados faltos de ética profesional han pretendido engañar a personas privadas de la libertad y a sus familias, cobrando dinero a cambio de promesas que van desde supuestas asignaciones en las gestorías de paz, a traslados penitenciarios e, incluso, a la suspensión de procesos de extradición”, dijo la Oficina del Alto Comisionado de Paz cuando se conoció el caso.
“Mi Gobierno no otorgará beneficios a criminales a cambio de sobornos. Al contrario, nos encontramos en la construcción de mecanismos legales para que estas agrupaciones al margen de la ley se acojan a la justicia”, aseguró Petro hoy en un comunicado.





















