La presencia de observadores internacionales en las elecciones presidenciales del próximo domingo en Paraguay servirá de garantía de la transparencia y la limpieza de un proceso en el que se anticipa una final reñida, ya que no se vislumbra un claro favorito en la intención de voto.
Los octavos comicios generales que este país celebrará desde el fin de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954- 1989) contarán con el acompañamiento, entre otras, de misiones de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Unión Europea.
En esta elección, la disputa por la Presidencia la encabezan el exministro Santiago Peña, por el gobernante Partido Colorado, y el liberal Efraín Alegre, de la alianza opositora Concertación Nacional.





















