Contra todos los pronósticos, el denominado Caso Lezo para los españoles, escándalo Triple A para nosotros los criollos, está vivo. Aún acapara algunas primeras planas, no por efectividad de nuestra paquidérmica justicia, sino por perseverancia de contados medios de comunicación independientes y jóvenes concejales de Barranquilla, Juan Camilo Fuentes Pumarejo y Oscar David Galán.
Hay que reconocer que un amplio grupo de medios celestinos y “ataja pollos” hicieron la tarea; bien pagos y al servicio de la causa, han intentado de todas las formas posibles darle cristiana sepultura a este millonario saqueo a esta empresa patrimonio de los barranquilleros.
Saco y agito fuerte el bate para darle bate corrido y sin pausa al fiscal general de la nación, Nestor Humberto Martinez, y el procurador general, Fernando Carrillo, ambos protagonistas de un espectacular show mediático, que incluyó viaje a España, retorno con maletas “llenas de pruebas” y a corte de hoy el proceso es superlento, con muy pobres resultados.
Tras la captura y confesión de los delitos por parte del exgerente de Triple A, Ramón Navarro, esta semana también admitieron cargos por enriquecimiento ilícito el exdiputado Héctor ‘el Pechi’ Amarís y Édgar Piedrahíta, representantes legales de dos empresas involucradas en el escandaloso robo a la ciudad.
¿Con la confesión de estos tres imputados cesa la investigación y cesa el escándalo? ¿Los tres imputados serán los únicos que pagarán “los platos rotos” en este bochinche internacional y de marca mayor?
La discusión sobre la conformación de la nueva junta de la empresa se ha convertido en cortina de humo ideal para que la ciudad y nuestra gelatinosa justicia se olviden de otros actores del histórico saqueo.
Increíble, el anunciado y cacareado debate sobre el escándalo Triple A no ha podido realizarse en el sagrado recinto del Concejo Distrital. Con actitud altiva, el actual gerente de la empresa, Ramón Hemer, y algunos dirigentes gremiales le hicieron la “gambeta” al debate.
Ya es hora de exigir respeto por la ciudad y su junta directiva, elegida por voto popular, no al manoseo y burla de estos personajes, tarde o temprano tendrán que rendir cuentas y decirle la verdad a los barranquilleros sobre este millonario robo a través de contratos y asesorías técnicas ficticias.
Mientras tanto hay un grupillo de farsantes, que se autodenominan “lideres de opinión”, pidiendo a gritos se sepulte el escándalo en aras de preservar la prestación del servicio de agua, alcantarillado y aseo.
¿Esa gestión “ataja pollos” será gratuita maestro?
¡Seguimos bateando!












