Con la reciente denuncia realizada por la Universidad Externado de Colombia, sobre el plagio de tesis de Jennifer Arias, Presidenta de la Cámara de Representantes y militante del Centro Demoniaco, perdón, Centro Democrático, no quedan más dudas de que ese partido, es una cloaca de perversión. Eso es el Uribismo.
Es una de las últimas jugarretas destapadas, a la que se suma que, tras la elección del pelmazo de Òscar Iván Zuluaga como candidato a la Presidencia de este partido, se sacaron los trapitos al agua entre algunos copartidarios, donde Natalia Bedoya trinó y María Fernanda Cabal le respondió, invitándola a “revelar sus contratos millonarios”.
Es que la ética, moral y sobre todo la verdad, no son afines al Matarife y sus secuaces, no señores, como lo dije, son una cloaca que solo busca el beneficio de ellos, sin importar que sigamos en la miseria los colombianos. Recordemos que esta cloaca, les entregó los dineros a los bancos en plena pandemia del COVID-19, mientras los PYMES y demás, quebraron, cerraron y desaparecieron.
Recordemos que José Félix Lafaurie, esposo de la Cabal, como Presidente de la Federación de Ganaderos, administró el Fondo Nacional del Ganado hasta 2015, año en que se le quitó su administración por recomendación de la Contraloría General de la República, pues se hallaron malas prácticas en su mandato. Sin embargo, en 2019, con el ‘Nicolás Maduro’ de Colombia al mando, le fue restituido su papel. Una jugadita que le entregó al esposo de la Senadora Cabal, la suma de 90 mil milloncitos de pesos.
No olvidemos la jugadita u obra maestra de ‘Uribito’, o conocido por su nombre de pila como Andrés Felipe Arias. Este pelafustán, les dio generosas ayuditas a sus socios políticos, principalmente caciques de la región Caribe, mediante los subsidios de Agro Ingreso Seguro, incluyendo al Ubérrimo, que recibió más de 3 mil millones de pesos.
Como dejar pasar también al ‘Fiscal Paseo 5’ y no por la película, solo que le hace honor a su remoquete, Francisco Barbosa, que se la pasa paseando con nuestros impuestos con su familia, especialmente a San Andrés, aunque vale aclarar que solo en la zona no destruida por el huracán Iota, lo cual el Presidente Duque prometió restaurar en 100 días, de los cuales ya van casi el triple y nada de nada.
Es una vergüenza que esta cloaca de bandidos, siga gobernando el país y dirigiendo nuestros impuestos, que los invierten mal y que, de verdad, nosotros los colombianos necesitamos una mejor administración en cuanto a lo público se refiere. Por eso, debemos derrotarlos en las urnas.
Soy Álvaro Portilla Molina, y esto, tiene que cambiar.








