Nuestro amado departamento del Cesar, el que debería ser uno de los abanderados en cuanto al avance económico, de infraestructura, empleo y otros ítems, no lo sea después de unos años pírricos, en cuanto al tema de gobernanza, que nos llevan a pensar en los mismos con las mismas, para un inicio de siglo perdido.
Es que, desde el inicio del Siglo XXI, el Cesar ha sido gobernado por los mismos de siempre, y si bien, no se desconoce el crecimiento y reconocimiento en ciertas áreas, lo cual es positivo, no pasa desapercibido y cabe recalcar, que también son muchos los atrasos y crecimiento de cosas no tan agradables como la delincuencia, extorsión, abigeato y una politiquería absurda, burda y barata, que nos carcome a los cesarenses.
A lo largo de estos casi 21 años, nuestra Gobernación ha sido encargada en cinco ocasiones, por suspensiones y destituciones, basadas en corrupción, clientelismo y otras cosas más, que nos hacen pensar, que las cosas no se han hecho bien, en cuanto a la elección popular. Hemos estado eligiendo a los mismos con las mismas, los que se llenan los bolsillos mientras nosotros, los cesarenses, padecemos necesidades.
No es posible que se adjudiquen contratos multimillonarios, que se escojan funcionarios a dedo, que se entreguen proyectos por amiguismo, y peor aún, que en este siglo perdido, no tengamos un representante de peso ante las altas esferas del país para que de verdad vea por los intereses de nosotros, la clase trabajadora, el que se rebusca, el que sale a ganarse el pan de cada día, el que estudia, o aquel que sustenta y vive por su familia, porque quienes están, solo ven por ellos y sus intereses personales. Los clanes políticos han sido indolentes con la comunidad.

En el anterior recuadro vemos la evolución de la ejecución de gastos de inversión en el departamento del Cesar, lo cual, tiene como fuente al Ministerio de Hacienda y Crédito Público. Si observamos, en ese lapsus que corresponde al periodo 2008-2017, las muestran claramente, que al Departamento del Cesar le fueron aprobados presupuestos de gasto de inversión en aproximadamente 8,2 billones de pesos, siendo solamente ejecutados 7,5 millones de millones pregunto, ¿dónde está 19% del dinero restante y aprobado, será que se lo abudinearon?
Ante todo esto y con lo que me caracteriza, nuevamente seré certero y frentero, porque es irrisorio que los gobernantes del Cesar hayan sido tan pírricos en su gestión durante este inicio de Siglo XXI. No podemos bajo ninguna manera seguir permitiendo el avance de las cosas negativas en nuestro amado hogar, no podemos permitir que sigan jugando con nuestros recursos, por eso les digo, que esto tiene que cambiar.
Yo, Álvaro Portilla Molina, extiendo una invitación a los medios de comunicación, a que sigan trabajando y mostrando los entramados corruptos de algunos dirigentes patéticos, mientras que, a mis amados cesarenses, la invitación es sencilla, unirnos, tomar conciencia y generar el cambio en las urnas, derrotándolos allí, donde más les duele y golpea su ego político, en las elecciones. Solo de esa manera, cambiaremos el rumbo de la historia para en favor de nuestras futuras generaciones.







